No pierdas de vista tus logros, metas y demás. Siempre debes mantenerte enfocado en lo que quieres conseguir, si vas por algo, ve con todo. No importa si la meta es pequeña, grande o mediana, debemos comprometernos a finalizar lo que iniciamos y evitar caer en la procrastinación con distractores potenciales.

Si tenemos el objetivo centrado y nos decidimos a luchar por él, la motivación será mayor y nuestro cerebro sabrá el camino que debe seguir para lograr alcanzar la meta. No perder el rumbo es importante, ya que al hacerlo nos perdemos y es ahí cuando podemos ser propensos a la procrastinación.

Enfoca tus objetivos, trázalos, persíguelos y consíguelos a como de lugar.