Progreso del Lección
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Cuando planeamos con anticipación lo que tenemos que hacer será más fácil qué evitemos procrastinar porque realmente la procrastinación llega en un sentido en el que nosotros empezamos a saturarnos de cosas en nuestra cabeza y empezamos a hacer ahí un revoltijo de ideas que simplemente terminan por confundirnos.

El planificar las cosas con antelación es una buena estrategia para hacerle entender a nuestro cerebro que debemos hacer ciertas cosas. Uno de los métodos que a mi me han funcionado es la de hacer una lista de las cosas que haré al día siguiente, adiestro a mi cerebro anticipadamente para esa tarea y le doy tiempo de procesar la información.

Por supuesto que en ese lapso mi cerebro me puede obligar a procrastinar, eso es algo que tengo mentalizado desde el principio. Pero con la anticipación de las cosas, me será más fácil controlar mis impulsos de procrastinación porque le diré a mi mente lo que tenemos que hacer, recuerda, tu controlas a tu cerebro no él a ti.

Otro ejemplo es la famosa intención de empezar a hacer ejercicio, seamos realistas, ese propósito muy pocos terminan por cumplirlo. Tu sabes que debes hacer ejercicio, ya sea por salud o simplemente para verte bien y estar contento contigo mismo, pero nuestra fuera de voluntad en ocasiones no es tan fuerte para llevar a cabo ese propósito adelante.

Una noche antes podrías anticiparte, prepara tus zapatillas y ropa de deporte, ten lista la maleta e incluso en un caso extremo puedes dormir vestido, al levantarte la mañana siguiente, te será menos probable que procrastines el hacer ejercicio, esto sucede porque lo tendrás todo preparado y tu mente ya se habrá hecho a la idea de que deben hacer deporte.

La planeación es una buena ayuda cuando no somos capaces de controlar nuestra procrastinación, indicarle a tú cerebro con anticipación lo que debe hacer te ayudará a enfocarte en las tareas que debes realizar.