Progreso del Lección
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Cuando era pequeño me distraía hasta con el zumbido de una mosca, dejaba mis tareas de lado con la más mínima distracción, nunca fui un niño genio ni mucho menos, en la escuela siempre fui de promedio aceptable y a veces rayando en lo mínimo para llegar a la nota aprobatoria. Tenía un compañero que siempre le iba bien, sacaba buena nota y parecía que siempre estaba tranquilo en todo lo que realizaba.

Un día saliendo de un examen, el cual reprobé, por cierto, se sentó junto a mi y me preguntó ¿qué se sentía reprobar? ¿Un mal chiste no? Pues esa fue la mejor pregunta que me han hecho en toda mi vida.

Me quedé atónito, pero después de unos segundos en trance pude responder “la peor sensación del mundo”, te sientes un inútil y piensas que no sirves para nada, lo peor es que no solamente tu lo piensas, tus padres, tus amigos, tus maestros, etc.

Pensé que se reiría de mí, pero me dio un gran consejo que hasta el día de hoy valoro como un tesoro de vida. “No eres inútil, solamente es que no sabes priorizar tus necesidades”, acto seguido sacó de su mochila un pequeño libro blanco, al cogerlo leí la palabra Procrastinación, había escuchado de ella, pero nunca me había preguntado que era.

Léelo, me dijo, y ya verás que te ayudará bastante no solo en la escuela. Ese libro me cambió la vida, pero si he de ser sincero, hasta para leerlo fui procrastinador por mucho tiempo. El Dr. Piers Steel me hizo ver mi realidad.

Steel fue un visionario, no hay hombre que conozca más sobre la procrastinación, el tipo no solamente supo entenderla, sino que en base a lo que aprendió pudo desarrollar una fórmula para explicarla de una forma clara, sencilla y precisa.

Los dos factores importantes de la procrastinación los aprendí de ahí, la cercanía de la tentación y la virulencia de la tentación.

La cercanía de la tentación nos indica la realidad de hoy en día, con todo el avance tecnológico es demasiado fácil tener acceso a un mundo de distracciones. Este factor es importante porque se trata de los deseos que tenemos como seres humanos y las consecuencias que debemos asumir cuando cedemos ante ellos.

La televisión, los videojuegos, el Internet y las redes sociales juegan un papel importante a la hora que decidimos dejar para otro instante nuestras labores asignadas. Es muy fácil distraernos revisando nuestros correos electrónicos a través de nuestros teléfonos móviles o empezar una conversación en WhatsApp con tu grupo de amigos.

Las redes sociales como el Facebook, Twitter e Instagram son plataformas en la cuales puedes perder demasiado tiempo. Un estudio realizado en el 2017 por Horizonte de la ciencia demostró que los estudiantes universitarios de pre y postgrado en Lima Perú eran adictos a las redes sociales, en especial a la plataforma de Facebook.

Se tomó una muestra de 402 estudiantes de entre 15 y 65 años a los cuales se les aplicó la Escala de procrastinación diseñada por Iparraguirre, Cangahuala y Javier (2014) de igual forma se les hizo el cuestionario de Adicción a las Redes Sociales propuesto por Escurra y Salas (2014)

Los resultados demostraron una relación significativa, directa y positiva entre ambas variables y llegando a la conclusión de que la adicción a las redes sociales se asocia con un mayor nivel de procrastinación.

Existen diversos estudios que han comprobado los cambios en la cultura mundial a lo largo de los últimos 40 años. Los investigadores han llegado a la conclusión de que a medida que vamos evolucionando nos volvemos más procrastinadores. Empezamos a preocuparnos solo por nosotros y nos olvidamos de las demás personas, eso hace que llenemos nuestras vidas con tentaciones cada día más intensas.

Cuanto más a la mano tengamos estas tentaciones nuestra capacidad de atención será mucho menor y por lo tanto solemos procrastinar.

El segundo factor, la virulencia de la tentación se trata de que tan imponente es la distracción, ¿alguna vez te has preguntado por qué en muchas ocasiones cedemos a las tentaciones cuando vemos un anuncio de algún producto? Las tentaciones son uno de los peores enemigos de la productividad, nos distraen de lo verdaderamente importante y nos perder el rumbo de nuestros objetivos.

En las siguientes lecciones nos adentraremos a entender cómo estos factores nos pueden afectar si no sabemos reconocerlos y controlarlos.