Progreso del Lección
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¿Alguna vez has escuchado hablar de anatomía celular? Pues en este punto vamos a tocar la importancia de nuestra capacidad cerebral y cómo está conectado para funcionar correctamente y evitar que podamos procrastinar o en su defecto hacer que queramos procrastinar.

Te sorprenderías de la cantidad de pensamientos que pueden pasar por nuestra mente a lo largo del día, no es de sorprenderse que algunos sean tan potentes que hagan que dejemos de hacer las cosas que tendríamos que estar haciendo, es decir, las más importantes.

Básicamente, los seres humanos contamos con dos tipos de células cerebrales, existen las neuronas reales que son las unidades funcionales básicas de nuestro sistema nervioso y a través de las cuales se transmite la información.

Del otro lado se encuentran las gliales, qué, aunque son menos conocidas también realizan un papel muy importante de apoyo en nuestro cerebro. Existen todo tipo de microglías, oligodendrocitos, células de Schwann, etc.

Todas estas células son importantes para el correcto funcionamiento de nuestro cerebro desde la parte del aislamiento, hasta llegar a la parte de la eliminación de las células muertas, también ayudan al flujo sanguíneo y a muchas otras funciones de suma importancia. Muy fácil, sin ellos nuestro cerebro no funcionaría como lo hace habitualmente.

Estas células también son importantes en la neuroplasticidad, uno de los ejemplos que te puedo dar es con el proceso de mielinización. Las neuronas son únicas por demasiadas razones. La forma de nuestras neuronas es completamente diferente a la de cualquier otra célula de nuestro cuerpo.

Por un lado, tenemos a las dentrinas que son similares a las ramas de los árboles que reciben mensajes de otras neuronas. Está el cuerpo celular con el ADN en su núcleo o centro. Después tenemos al axón que parece una especie de cola cubierta con mielina, su función es hacer que los mensajes lleguen más rápido a nuestro cerebro.

Y, por último, después de el axón, nos encontramos a un tipo de neuronas que al igual que las dentrinas, se asemejan a la rama de un árbol, las sinapsis, su función se basa en ser el punto de conexión entre las dentrinas y los axones.

Bien, pero te estarás preguntando ¿qué es la neuroplasticidad? Primero es importante que hagamos una diferencia entre la neurogénesis, la cual es la creación de nuevas neuronas, a diferencia de la neuroplasticidad, que es la que se encarga de crear nuevas conexiones en nuestro cerebro.

La neurogénesis conducirá a nuevas conexiones de forma automática siempre y cuando la nueva neurona sobreviva y su funcionamiento sea el correcto. Por eso es muy común que las personas confundan la neuroplasticidad con la neurogénesis.

En la neuroplasticidad las neuronas pueden hacer mucho más que simplemente crearse y conectarse. La neuroplasticidad es mucho más grande que la neurogénesis.

Tomemos por ejemplo a las dentritas, las neuronas pueden formar nuevas ramas y espinas dendríticas aumentando el tamaño de su árbol dendrítico o incluso también pueden hacer lo contrario, encogerse.

Cuando aprendemos o experimentamos cosas nuevas en poco tiempo, aparece una nueva rama o columna dendrítica, esta rama lo que hará es tratar de encontrar una punta de algún axón. Cuando eso sucede empieza un proceso de sinergia en el cual se empezará a formar una sinapsis funcional que estabiliza la nueva información.

También puede ocurrir todo lo contrario, las espinas dendríticas se retraen, eliminando la sinapsis a medida que la información y la memoria se van desvaneciendo. Pero ese no es el único lugar en donde la neuroplasticidad aparece, en el otro extremo de la neurona vemos también que hay bastante acción con los axones que pueden brotar vástagos en nuevas direcciones y puentes.

Las personas invidentes son perfectas para demostrar cómo funciona la neuroplasticidad, la mayoría de estas personas han aprendido a leer a través del sistema Braille, ahora, como con cualquier persona, hay una activación de la corteza táctil, aquí se pone interesante, el sistema visual también se activa ¿cómo puede pasar si son ciegos no? Se supone que no debería suceder.

Aparentemente, las ramificaciones de los axones también llegan a la corteza visual, aquí lo sorprendente es que la corteza sensorial y la corteza visual tienen un distanciamiento bastante alejado el uno con el otro. Entonces, es como si las neuronas de aquellas personas pudieran identificar espacios vacíos dentro de nuestro cerebro y luego los axones los aprovechan.

Las lesiones en nuestro sistema nervioso pueden reasignarse de manera similar, imaginemos a una persona que ha sufrido un derrame cerebral y ha tenido algún daño en una parte de la corteza que lleva la información táctil de las manos.

La mano no sufre daño, es el cerebro el que está dañado, eso pasa porque se ha perdido la conexión entre la mano y el cerebro, pero la mano está perfectamente sana. Ya no existe la comunicación y es por eso que la mano no responde, haciendo que la persona pierda sensibilidad táctil.

Bueno, pues con el paso del tiempo, los axones de estos receptores pueden brotar y encontrar nuevas formas de reestablecer la comunicación mediante un desvío a través de las partes vecinas de la corteza.

Esto significaría que la persona que ha sufrido el derrame cerebral podría volver a sentir sensibilidad en sus manos. No tiene que haber una lesión para que esta reasignación de comunicaciones ocurra, los ejemplos más claros son los músicos, estas personas tienen una corteza auditiva más grande que la gente que no se dedica a la música. O también están los taxistas que se conocen a la perfección la ciudad en donde laboran diariamente, su hipocampo es enorme. La parte posterior del hipocampo juega un papel importante en la memoria y en los mapas espaciales. También les sucede a las personas que empiezan a aprender cosas nuevas, un nuevo idioma, una habilidad nueva como el malabarismo, por ejemplo, aprender malabares hace que la corteza que se ocupa del procesamiento visual del movimiento se expanda.

En resumen, lo que hacemos, todas nuestras experiencias, provocan cambios en la fuerza y el número de las sinapsis, ramas dendríticas y axones. Todo lo que hagamos o dejemos de hacer tendrá un impacto en nuestro cerebro, por eso cuando procrastinamos siempre seremos acreedores a una consecuencia que se guiará por nuestras acciones.

Evolucionamos continuamente y solemos adaptarnos para responder a los desafíos inmediatos en nuestra vida, la procrastinación es una decisión que tomamos conscientemente, está en nosotros decidir nuestro entorno inmediato y el como interactuamos con él, eso es lo que termina dando forma a nuestro cerebro.

En otras palabras, la forma en que interactuamos con nuestro entorno es la clave para volver a cablear nuestro cerebro.