Progreso del Lección
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En este punto vamos a conocer la forma para poder desarrollar buenos hábitos. Si alguna vez viste la película de Matrix, te habrás dado cuenta de que el protagonista, en este caso Keanu Reeves, se somete a una implantación de un chip en su cerebro, el cual contenía un programa descargado. Al paso de unos segundos, Reeves abre los ojos y por arte de magia ya sabía hacer kung fu.

Aprender sin esfuerzo alguno, el sueño de todas las personas que procrastinamos, lamentablemente eso no existe y si queremos hacer un cambio en nuestras vidas debemos dar un paso hacia adelante. Vivimos en un mundo en donde podemos encontrar artículos y hasta libros que prometen que se pueden lograr las cosas sin esfuerzo alguno, que daño hacen esos materiales, solo nos hacen más inútiles de lo que ya somos.

Al final, todos sabemos que es puro marketing, si quieres lograr algo tienes que luchar por ello y esforzarte al máximo. Si quieres mejorar tu salud física no vas a lograrlo estando sentado en el sofá viendo la televisión todo el día, requieres de ejercicio para poder quemar calorías, así como de levantar pesas para ganar músculo.

Con nuestro cerebro pasa lo mismo, cuando tenemos nuevas experiencias, aprendemos nuevas habilidades o cambiamos de hábitos lo que realmente estamos haciendo es cambiar el cableado de nuestra mente, pero ¿cómo podemos desarrollar los nuevos hábitos?

Tenemos que activar varias partes de nuestro cerebro para poder realizar cualquier tarea que nos propongamos. Debemos tener en cuenta que nuestro cerebro coordina un complicado conjunto de acciones, las cuales incluyen un procesamiento tanto visual como auditivo, una función motora y habilidad de lenguaje, entre otras.

Cuando realicemos algo nuevo para nosotros nos llevará tiempo adaptarnos a aquello, requiere un gran esfuerzo mental, mucha concentración y realmente ese proceso nos puede consumir energía en demasía. Es en ese momento cuando nuestro cerebro empezará a buscar optimizar las actividades coordinadas y eso lo hace a través de la práctica, este proceso es llamado mielinización,

La mielina es esa sustancia blanca que cubre a nuestro cerebro, es el tejido graso que se envuelve alrededor del axón largo que se extiende fuera de nuestras neuronas. Las investigaciones han demostrado que la mielinización aumenta tanto la fuerza como la velocidad del impulso nervioso al forzar la carga eléctrica para saltar a través del cobertizo al siguiente punto abierto del axón. Un proceso de fuerza y rapidez.

Es un hecho probado que avanzamos y mejoramos en lo que hacemos cada vez que pasamos por este proceso. La mala noticia es que debemos hacer que un hábito se convierta en un hábito. ¿Cómo lo hacemos? Pues con la repetición, debemos repetir la acción que queremos convertir en hábito una y otra vez.

Es por eso por lo que la práctica es tan importante a la hora de desarrollar los hábitos ya que cuando practicamos, nuestro cerebro se dedica a construir nuevas conexiones después de lo cual mientras más señales eléctricas disparemos a través de esta conexión, más fuerte y rápida se vuelve.

Con el paso del tiempo, el disparo se empieza a convertir en algo potente y va tan rápido que ya ni siquiera tenemos que pensar en ello. La acción se automatiza y se convierte en un hábito.

En el siguiente punto te mostraremos por qué es tan difícil desarrollar hábitos y por qué fallamos cuando queremos hacerlo. Te brindaremos una estrategia sencilla para la creación de nuevos hábitos y lo mejor es que podrás disfrutar del proceso.