Progreso del Lección
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Cada vez que realizamos algo nos preguntamos si hicimos bien o hicimos mal, es normal que no estemos seguros de nuestras decisiones, pero si eso te pasa por la cabeza es porque tu brújula moral funciona correctamente. La brújula moral es la que nos hace mantener la coherencia de nuestros actos.

Hay ocasiones en las que nos sentimos mal por no hacer alguna cosa que sabíamos que tendríamos que haber hecho, tu brújula moral sabe que lo que hiciste estuvo mal y por eso nos empieza a fastidiar recordándonos en todo momento que nos hemos fallado.

Nuestros pensamientos son muy influyentes en nuestro subconsciente, sobre todo cuando dejamos que nos domine de forma continua. La diferencia que tenemos con los animales es que nosotros podemos racionalizar y decidir que debemos y que no debemos hacer, pero llega un punto en el que somos tan influenciados por nuestra mente que nos volvemos esclavos de nuestros propios pensamientos internos.

Es aquí cuando la brújula moral toma acción y nos impide realizar cosas que, aunque no queramos hacerlas terminamos por hacerlas. Te ayuda a hacer las cosas correctas que no siempre quieres hacer.

Por supuesto que existen personas que ya tienen dañada esa brújula moral y aunque no quieran hacer ciertas cosas terminan por hacerlas, por ejemplo, los asesinos o los ladrones, sus pensamientos son tan fuertes que terminan por romper la brújula y por realizar acciones que, aunque saben que son malas las siguen haciendo y en muchas ocasiones hasta las disfrutan.

Estoy seguro de que tú no eres una de esas personas y tu brújula moral funciona correctamente evitando que hagas cosas que no debes hacer. Es muy probable que la brújula moral afecte tu comportamiento y eso está muy bien porque nunca queremos realizar cosas que no nos gustan o no debemos, siempre queremos hacer lo correcto y ser la mejor versión de nosotros mismos.