Progreso del Lección
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Hay ocasiones en que la procrastinación nos vence antes de iniciar la batalla, caemos derrotados desde el principio por el hecho de ver las cosas muy difíciles. Esto sucede por querer encarar los retos con todo nuestro ahínco, pero no pasará mucho tiempo para que nos demos cuenta de que las cosas no son tan fáciles como creíamos y naturalmente terminamos abandonando la tarea por vernos superados por el miedo y la incertidumbre.

A los seres humanos nos encanta ver resultados, sobre todo los que son de manera inmediata, es por eso por lo que pensamos que, haciendo más cosas, terminaremos más rápido y por lo tanto los resultados llegarán mucho antes. Sin embargo, eso solamente hará que desistamos ya que la carga de trabajo será mucho mayor. Terminamos agotados al poco tiempo de empezar.

Una de las mejores formas de iniciar una tarea es hacerla en pequeños procesos, supongamos que quieres escribir un libro ¿complicado no? Pues podría ser algo no tan difícil si empezamos haciendo las cosas de a poco. No vas a escribir un libro el primer día, pensar eso es de locos, pero oye, puedes empezar por investigar sobre el tema del que vas a escribir, al día siguiente puedes construir el índice y al otro día empezar a escribir 5 páginas por día.

Empezar con pequeños pasos es lo ideal para evitar procrastinar, no sentiremos las ganas porque sabremos que esas pequeñas victorias diarias nos llenarán de motivación y energía para afrontar los siguientes retos.

Comienza por pasos sencillos y accesibles y conforma vayan pasando los días sube el nivel de trabajo, dividir las tareas con gran cantidad de trabajo te mantendrá con energía y con motivación para terminar de hacer las cosas.