Progreso del Lección
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El pensamiento humano es un aspecto muy curioso, es increíble la cantidad de cosas que pueden pasar por nuestra mente en una milésima de segundo. Nuestros pensamientos son un factor importante a la hora de procrastinar o no hacerlo. Somos capaces de procesar información precisa, pero también nos distraemos con la mínima cosa que se salga de nuestro entorno.

Al momento de procrastinar, nuestro cerebro tiene que decidir entre tareas de diferente índole, en ocasiones estas tareas pueden verse afectadas por las imágenes que nuestra mente crea. Ya conocemos un poco más a fondo lo que es la procrastinación, pero es importante que conozcamos el proceso del pensamiento por el que pasamos a la hora de decidir procrastinar en nuestra vida.

Todos tenemos pensamientos que surgen de nuestra mente, nuestro cerebro crea imágenes que en muchas ocasiones podemos llegar a pensar que son reales, especialmente porque nuestra cabeza tiene la capacidad de distinguir entre algo que creamos internamente, como lo sería lo contrario a una experiencia real que tenemos externamente. Es algo sorprendente si te pones a pensarlo.

Es importante que empecemos a pensar en ello también, si estás creando algo en tu mente, pensarás que es absolutamente real y entonces actuarás en consecuencia, reaccionarás a ello.

Cuando nos concentramos en romper esas creencias podremos decidir la forma de trabajar a nuestro gusto y antojo. Así que, en resumidas cuentas, todos podemos tener una experiencia externa de lo que sucede en el mundo.

Los seres humanos experimentamos emociones y sentimientos en nuestro interior, en especial cuando aprendemos cosas nuevas. También llegamos a experimentar las emociones internas cuando las palabras, los pensamientos, preguntas o imágenes se crean en nuestro cerebro, y la manera en la que reaccionemos a ellos creará el lenguaje y las imágenes tanto externas como internas.

Todo lo que sucede en el mundo exterior es tomado a través de nuestros sentidos, lo que queremos es sentir de cualquier forma porque al hacerlo podemos crear imágenes de eso en nuestro mundo interior.

Esas imágenes son creadas adentro de nuestro cerebro. Muchas veces nos llega a suceder que estamos sentados en algún sitio y de pronto empezamos a pensar algo completamente diferente a lo que estábamos pensando con anterioridad. Estamos concentrados en algo y de repente nos desviamos hacia otro lado y nos distraemos de lo que estábamos haciendo en ese momento.

¿Por qué pasa eso? Porque en ese instante nos aferramos a los pensamientos que llegan a nuestro cerebro, los seguimos a diestra y siniestra porque nos somos capaces de seguir el proceso de pensamiento en el que debemos decidir si es importante para nosotros en ese momento.

Este proceso puede ser un poco confuso, incluso cuando las personas se acercan a recibir consejos y les contamos del proceso del pensamiento, muchas de ellas se quedan perplejas por no poder entenderlo en principio. De seguro estás leyendo esto y estarás un poco confundido por no lograr entenderme del todo. Es algo normal, el proceso del pensamiento es un poco complicado de entender y más cuando no estás familiarizado con el tema.

Es importante que conozcas esta información, los pensamientos que tenemos no tienen que ser la verdad absoluta. Simplemente son pensamientos, eventos mentales que nuestro cerebro crea en ciertas ocasiones, son experiencias pasajeras.

Lo que experimentamos en ese momento no son hechos factibles, y no tiene que ser verdad todo lo que nuestro cerebro crea. A muchas personas les pasa (me incluyo) que piensan en creencias tan fuertes que, cuando nuestra mente nos impone otro pensamiento diferente, logra oponerse al pensamiento actual y eso nos obliga a empezar a procrastinar ya que dejamos de lado lo que sea que estemos haciendo en ese momento.

Puede ser que nuestra mente trate de rechazar esos pensamientos, pero llegan a ser tan fuertes que terminan imponiéndose. Para explicarlo mejor me voy a basar en un diagrama creado por “Procrastination Breaktrough” llamado “The trough process”.

Cuando me interesé por este tema de la procrastinación para mi algo de lo más importante era familiarizarme con el concepto del proceso de pensamiento. Para comprenderlo mejor me puse a investigar y encontré muchas fuentes fiables, pero ninguna como el diagrama de “The trouhg process”.

Este diagrama es bastante sencillo de comprender, se basa en preguntas de respuestas fáciles. Dependiendo de tus respuestas se abrirán nuevas posibilidades en consecuencia con tus actos. Las respuestas suelen ser qué si, pero si eres de los que dicen qué no, pues simplemente debes ignorar todos esos pensamientos, tan sencillo como eso.

El pensamiento que nos obliga a procrastinar aparece en nuestro cerebro, cuando eso pase, siempre hazte esta pregunta ¿realmente necesito realizar esta tarea hoy? Ese es el hecho, esa es toda la verdad que buscas, y la respuesta siempre será “sí” porque debes y necesitas seguir adelante en lo que estés haciendo en ese momento.

Otra de las preguntas que podrías hacerte es ¿realmente me afecta? Claro que nos afecta, porque el hacerlo o no hacerlo siempre nos traerá una consecuencia de alguna u otra forma.

La siguiente pregunta ¿puedo hacer algo al respecto? Por supuesto, tenemos todas las capacidades para seguir adelante y hacer todo lo que queramos. Toma acción y actúa en consecuencia, si no hay nada ahí simplemente lo ignoras y listo.

Lo realmente importante del proceso de pensamiento es entender que solamente nosotros podemos controlarlo. La acción es importante a la hora de actuar para evitar caer en las tentaciones de la postergación. El proceso de pensamiento puede parecer complicado de entender en principio, pero si lo trabajas hasta el punto de poder controlarlo a tu antojo, podrás empezar a enfocarte en lo más importante y eso evitará que caigas en la procrastinación.