Progreso del Lección
0% Completado

No caemos en cuenta que una de las causas por las que procrastinamos en muchas ocasiones es por la falta de energía de nuestro cuerpo. Si estamos agotados nunca podremos enfocarnos en realizar un trabajo en nuestras mejores condiciones. Mantener una buena salud es importante para evitar la procrastinación.

Hacer ejercicio, comer bien y tener un descanso adecuado son la clave para sentirnos de la mejor manera a la hora de realizar un trabajo. Si somos personas que no hacemos ninguna actividad física podemos llegar a convertirnos en sedentarios, lo sé porque a mi me pasó, mi trabajo me obligaba a estar sentado casi todo el día, al final terminaba mucho más agotado y eso que apenas me movía de la silla.

Llevé ese estilo de vida por mucho tiempo hasta que decidí cambiar, comencé a comer mejor y hacer ejercicio regularmente, mi productividad comenzó a mejorar de forma gradual, no podía procrastinar porque realmente no quería hacerlo, tenía la energía suficiente en mi cuerpo para realizar el trabajo que estuviese haciendo en ese momento.

Muchas personas son procrastinadoras por no cuidar su salud de forma correcta, no te digo que te metas en un gimnasio y te pases 4 horas cargando pesas, recuerda que puedes empezar por pasos pequeños, haz flexiones y sentadillas apenas al despertar, verá que con el paso de los días comenzarás a sentirte con más energía.

Cuida tu alimentación, deshazte de la comida chatarra y el azúcar, esos alimentos solamente harán que al final te sientas más cansado. Las filosofías orientales son muy disciplinadas porque han entendido la correlación entre un cuerpo y una mente sana.

El taoísmo por ejemplo se enfoca mucho en la no procrastinación aumentado tu nivel de productividad al máximo posible. La fórmula es simple, más energía, menos procrastinación.