¿Miedo al fracaso? Los 10 pensamientos limitantes más comunes

Actualizado: 20/08/2019
Tiempo de lectura: 7 minutos

Hace algún tiempo, un profesor mío de la universidad me dijo algo que hasta el día de hoy aprecio. “Nos esmeramos en encontrar la perfección y eso muchas veces hace que nos equivoquemos en el camino, pero si no nos equivocáramos no aprenderíamos”. Estoy seguro de que ya habrás escuchado algo parecido, pero no está de más recordarte que el fracaso es algo necesario en el crecimiento del ser humano.

Sin embargo, todos sufrimos del miedo a fallar en la vida, de no cumplir nuestras expectativas y llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos. Ese miedo es algo que nos ata (literalmente) a una vida de preocupaciones, dudas e incógnitas.

Es algo natural tener miedo al fracaso

El miedo al fracaso es la reacción emocional, cognitiva y conductual a aquellas consecuencias que anticipamos por no lograr un objetivo. Es la preocupación, el pensamiento negativo y la renuencia a tomar medidas que experimentamos cuando nos ponemos a visualizar las cosas tan malas que nos pueden suceder si no lográramos nuestros objetivos.

Las consecuencias del miedo al fracaso son enormes, nos puede provocar muchos dolores de cabeza. Cuando el miedo a fracasar se apodera de nosotros nos condiciona a actuar de forma precavida ante las situaciones de la vida y nos limita a tomar riesgos.

Es normal tener miedo al fracaso, de hecho, algunos psicólogos afirman que quizá sea algo bueno ya que nos puede ayudar a mejorar en lo que hacemos. Incluso existe un nombre científico para esta fobia, el término que se usa para esta afección es la “atiquifobia”.

Todos odiamos fallar, pero para algunas personas estos fallos en la vida pueden representar algo más, pueden causar una amenaza psicológica importante. Tanto que pueden afectar a que su motivación por no fracasar supere a la de tener éxito y esto a su vez crear un efecto de sabotaje, ya que inconscientemente la persona saboteará todas sus posibilidades de éxito de distintas maneras.

A menudo hablamos del miedo como un proceso único, pero el miedo al fracaso es un proceso multifacético. Existen diferentes tipos de consecuencias que podemos sufrir si no logramos nuestros objetivos. Cada vez que experimentamos este miedo puede ser por una razón diferente, y dependiendo de esa razón, podemos afrontarlo de formas distintas.

Hay pensamientos que nos abundan la cabeza cuando sentimos el miedo a fracasar, estos pensamientos son limitantes ya que nos impiden avanzar, estancándonos en un foso sin salida. En este artículo te mostraremos los 10 pensamientos limitantes más comunes que pueden transitar por los seres humanos.

  • La vergüenza a fracasar
  • La opinión de los demás
  • Miedo al futuro
  • Perder el aprecio de tus seres queridos
  • Perder inteligencia
  • Decepcionar a las personas que te importan
  • Reducir tus expectativas de éxito ante las personas
  • No aprender de tus fracasos
  • Poner excusas para librarte de situaciones difíciles
  • Procrastinar seguidamente

La vergüenza a fracasar. Las personas con miedo a fracasar a menudo están motivadas para tratar de evitar fallar. Esto no es porque no sepan manejar las emociones negativas, es decir, de enojo, de desilusión y frustración que conllevan esas experiencias, sino porque sienten que si fracasan sentirán una gran y profunda vergüenza.

Esta emoción es psicológicamente tóxica. La vergüenza provoca que nos lleguemos a sentir mal por las acciones que cometemos. Es tanta la culpabilidad que nos produce, que afecta al núcleo de nuestra identidad, al igual que a nuestro ego, esto también ataca a nuestro bienestar emocional y más importante aún, a nuestra autoestima.

La vergüenza tiene una naturaleza muy dañina, hace que se cree una necesidad de urgencia en evitar las amenazas psicológicas que se asocien al fracaso en aquellas personas que tienen miedo al fallo. Esto lo hace encontrando maneras de forma inconsciente para mitigar lo que implicaría un posible fracaso.

Supongamos que tienes una entrevista de trabajo y es tanto tu miedo al fracaso que tratas de mitigar tu fobia investigando al máximo las características de la empresa, usas ropa nueva e innecesaria para la cita y al final, esa sería la oportunidad perfecta de poder excusarte en que no tuviste tiempo para prepararte. Inconscientemente lo que hiciste fue sabotearte a ti mismo.

La opinión de los demás. No estás seguro de ti mismo y piensas que cualquier decisión que tomes sea buena o mala no va a satisfacer a las otras personas. ,No debe importarte lo que los demás piensen de ti, recuerda que sólo tu decides tu vida, lo más importante es que tu seas feliz.

Las decisiones las tomas tu, y por tanto las consecuencias serán tu responsabilidad, no quiero decir que te valga la opinión de los demás, pero mantenlas como consejos y no como ordenes. Al final la decisión es tuya y de nadie más.

Miedo al futuro. Sientes que las decisiones que tomes pueden perjudicarte en tu carrera futura y eso te lleva a dudar cuando tienes que tomar una decisión importante, tu futuro depende ti y los caminos que tomes traerán consecuencias, pero no podrás saberlo hasta que lo hagas, no te preocupes mucho por eso, en la vida hay muchos caminos y en ocasiones tendremos que tomar decisiones importantes para nuestro bienestar.

La vida te enseñará que camino será el mejor cuando llegue esa prueba.

Perder el aprecio de tus seres queridos. Ten algo en cuenta, la gente no te dejará de querer si fallas, al menos la que te quiere, incluso si eso pasara te darías cuenta de tus verdaderas amistades, una persona que se dice ser tu amigo nunca te juzgará por un fracaso e inclusive esa persona hará lo necesario para ayudarte a superar ese fracaso a base de consejos y motivación emocional. Tú valor te lo das tú, recuerda que como te veas te verán.

Perder inteligencia. No, no por fallar serás menos inteligente y reducirá tu capacidad, te diría que al contrario de lo que puedes pensar, un fracaso te ayudaría a coger experiencia y sabiduría, esto porque ya sabrás lo que debes hacer para no volver a fracasar, los fallos son importantes en la vida, nos enseñan cosas y nos dan el aprendizaje adecuado para encarar el futuro.

Decepcionar a las personas que te importan. Hay personas a las que apreciamos tanto y siempre están motivándonos a ser mejores con consejos y acciones, que su opinión se ha convertido en algo importante para nosotros. Al momento de creer que podemos fallar, esas personas nos vienen a la mente ya que su aprobación o desaprobación podría afectarnos mentalmente para bien o para mal. Pensamos que si fracasamos ellos también y viceversa.

Debemos desapegarnos un poco de eso, es importante tener apoyos como esos, pero no deben condicionarnos a tal punto de crear ese vínculo tan personal.

Reducir tus expectativas de éxito ante las personas. Muchas personas no están tan seguras de su éxito que van por el mundo siendo unos pesimistas ante las demás personas, esto es porque tienen tanto miedo al fracaso que no creen merecer las oportunidades de éxito. Esta condición lo único que hará es que las otras personas te vean como un perdedor, sin motivación ni metas en la vida, suena fuerte, pero es la verdad.

Debes aprender que mereces lo mejor y buscar los medios necesarios para llegar al éxito.

No aprender de tus fracasos. Si fallas, aprovéchalo de la mejor manera, aprende de los errores y obtén experiencia de ese error, no cometas el mismo fallo dos veces, estos te enseñarán como debes afrontar los retos a futuro, pero si no tomas lo bueno de esto estarás condenado a repetir tus errores. 

Poner excusas para librarte de las situaciones difíciles. Si no padeces una enfermedad crónica no tienes excusa alguna, a muchas personas les empieza a dolor la cabeza, el estomago y otras partes del cuerpo al momento de prepararse para alguna prueba y casualmente todo esto pasa al último minuto, es decir, cuando estás a nada de enfrentar el reto, no tienes nada, lo que tienes es miedo, temes que no estás capacitado para salir y dar tu mejor esfuerzo, olvídate de todo lo malo y sal a enseñarle al mundo de lo que eres capaz, y si no, un buen analgésico siempre es la solución.

Procrastinar seguidamente.  Cuántas veces no habré escuchado las frases “lo hago mañana” “la próxima semana” o la famosa “al rato”. Esas son frases que usamos para postergar las cosas importantes y que nos pueden llevar al éxito.

Quítate ese estigma de la cabeza de que siempre habrá tiempo. Debes organizarte y priorizar tus objetivos en la vida. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. No hay nada como irte a dormir sabiendo que no dejas nada pendiente, esto con el tiempo te ayudará a ser más responsable a lo largo de tu vida profesional.

¿Cómo vencer el miedo a fracasar?

Y te preguntarás ¿Qué puedo hacer para líbrame del miedo al fracaso? El principal problema al hacernos esta pregunta es que el miedo opera a un nivel inconsciente, puedes pensar que necesitas terminar ciertos asuntos no tan importantes anteponiendo asuntos mucho más importantes.

Supongamos que son épocas de exámenes, pero has prometido ayudar a uno de tus amigos a mudarse, nuestro subconsciente hará que hagamos lo primero por el miedo a fracasar en algo tan importante como lo son nuestros exámenes. 

Existen dos formas importantes de poder vencer este miedo al fracaso y que pueda influir en tu comportamiento.

Adueñarse del miedo. Tienes que aceptar que sientes miedo al fracaso y que eso te hace sentir vergüenza. Debes rodearte de personas de confianza que te ayuden a superar tu miedo expresándoles tus sentimientos, esos sentimientos deben salir ya que eso te ayudará a evitar expresarlos inconscientemente para dañarte a ti mismo.

Así mismo tener la tranquilidad y agrado de otras personas de confianza aumentará tus sentimientos de autoestima y reducirá la amenaza de posibles decepciones hacia ellos.

Concéntrate en lo que está bajo tu control. Debes identificar los aspectos que puedas controlar y concentrarte específicamente en ellos. Replantéate los aspectos que creas que están fuera de tu control, haz una lista con estos y crea una estrategia para recuperar el control de estos, siempre podemos mejorar un poco más, la capacidad la poseemos todos.

Es cuestión de decidirnos, si crees que te falta mejorar en algo simplemente hazlo, si crees que no encuentras trabajo porque no conoces a las personas adecuadas que te podrían ayudar expande tu red, crea más contactos, conoce más gente, siempre es bueno tener una red amplia de personas.

Empieza por identificar si tu miedo al fracaso es real, y si lo es, pon manos a la obra y céntrate en tu objetivo de mejorar y vencer tus miedos. Recuerda lo que siempre te digo, el cambio depende de ti y sólo de ti, nos vemos pronto.

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