Etapas de la vida

Actualizado: 01/12/2020
Tiempo de lectura: 7 minutos

Las etapas de la vida son efímeras, pensamos que podemos acordarnos de todas las cosas que realizamos a lo largo de nuestra existencia. 

A todos suele sucedernos en algún momento de nuestras vidas (nos vaya bien o mal) hacernos la pregunta ¿A qué vine al mundo? Hoy quiero hablarte de las 4 etapas de la vida que te darán una mejor visión hacia el futuro.

Aunque muchas veces consideremos que “la vida” es una única cosa que todos experimentamos, lo cierto es que hay algunos matices que hacen que cada uno pasemos por ella de diferentes formas, haciendo que nuestro crecimiento humano sea algo diferente al de los demás.

Dicho en otras palabras, nuestras características como seres humanos nos diferencian.

Hay muchos factores que hacen que esto suceda como, por ejemplo, la familia que te haya tocado y la educación que hayas recibido, luego claro, entran matices como el dinero que tengas, el lugar en donde naces y el entorno en donde vives.

Las 4 etapas de la vida

Desde que nacemos hasta que fallecemos, hay cuatro etapas que definen la vida.

Todos crecemos, nos desarrollamos y maduramos a medida que la vida avanza. Para algunos, la transición de una etapa a otra se siente como un proceso natural, mientras que otras se encuentran atrapadas en una etapa durante décadas.

Lamentablemente, algunos pueden incluso saltarse una etapa sin aprender las lecciones importantes de una etapa determinada.

Hay muchas teorías acerca de las etapas de la vida por las que pasa un ser humano, por ejemplo, Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, definió diferentes etapas de desarrollo psicosexual, una teoría muy relacionada con su idea de la mente inconsciente.

Jean Piaget, a su vez, sentó las bases de la Psicología Evolutiva al establecer etapas del desarrollo cognitivo que van desde niño a adulto.

Existen etapas distintas a lo largo de nuestra vida, algunas tendremos que pasar por ellas cuando estemos completamente listos, todos pasamos por estas etapas, sin embargo, están condicionadas a diferentes cambios de acuerdo con factores puntuales como las personas con las que convivimos.

Hablamos de nuestros familiares, círculos sociales como amigos o compañeros de trabajo.

Reconocemos patrones a través de las diferentes etapas de la vida por las que pasamos en relación a nuestros valores personales.

Estos patrones te ayudarán a poder cambiar para mejorar tu crecimiento humano de acuerdo con tus necesidades, tus valores y tus características personales.

Primera etapa: bebé aprendiz

Nuestra primera etapa obviamente es desde que sales de la matriz de tu madre, es decir, tu nacimiento.

Se podría decir que esta etapa representa todos los fundamentos de la vida, en esta fase aprendes lo básico como gatear, caminar, hablar, empiezas a adquirir conocimientos y habilidades como aprender a desarrollar tu mente.

Lo primero sería aprender a alimentarte, luego esta etapa entra al proceso de la educación, básicamente aquí es cuando empiezas a construir los fundamentos de tu vida.

Empiezas a tener razonamiento y por ende lo que ves es lo que empezarás por hacer, es por eso que esta etapa es la más importante.

Empezarás a crear juicios dependiendo de las personas con las que te desarrolles, tus padres, tus hermanos, familiares, amigos e incluso hasta personajes que veas por la televisión.

Imitarás lo que en principio simplemente te parecerá lo correcto y con el tiempo aprenderás si es bueno o malo, ellos te mostrarán cómo vas a funcionar a lo largo de tu vida.

Eres un recién nacido, dependerás de otros para subsistir, tus únicas responsabilidades son comer, dormir y crecer. Empiezas a desarrollarte, tu cerebro está absorbiendo conocimientos y habilidades.

Empiezas a crecer y llegas a la niñez, tus habilidades ya deben estar más desarrolladas y poco a poco tus responsabilidades van creciendo y se vuelven más difíciles.

En esta fase sigues aprendiendo de los adultos, te seguirán guiando, enseñándote lo que está bien y lo que es incorrecto hacer.

Seguirás imitando lo que veas, empezarás a desarrollarte más y comenzarás a convivir socialmente.

Aquí los círculos sociales serán importantes en tu crecimiento personal, tu necesidad de aprender a encajar, en algunos momentos te llevará a tomar malas decisiones pero será parte de tu desarrollo humano.

Tu vida empieza a tener un caminito recto por así decir, seguirás las reglas y normas que vas aprendiendo, las cuales obedecerás por el hecho de ser aceptado por la sociedad.

En esta etapa comienzas a asentar las bases adecuadas para convertirnos en adultos de bien, buscamos aprobación por todos lados, seguimos dependiendo de otros y eso hay que tenerlo en cuenta.

Puedes permanecer en esta etapa desde que naces, hasta entrar a la adolescencia o incluso la edad adulta temprana, todo dependerá de tu desarrollo personal, cómo vayas aprendiendo y absorbiendo los conocimientos que se te enseñen.

El peligro en esta etapa podría ser los adultos, no todos los padres saben educar y guiar adecuadamente, podrías quedar atrapado en esta etapa por adultos que no aprueben tu independencia.

Algunos padres aplican castigos que no son adecuados para desarrollar una verdadera independencia, en esta etapa no puedes dejar de lado la necesidad de validación externa.

Dependiendo de tu desarrollo y habilidades que adquiriste con el paso del tiempo podrás tener el valor de colocar tus necesidades personales por encima de la validación de las otras personas, comenzar a pensar y actuar por ti mismo. Cuando eso pase entrarás en la siguiente etapa de la vida.

Etapa 2: empiezas a descubrirte

Has pasado la primera etapa, aprendiste a adecuarte a tus necesidades primarias, desarrollar tus primeras habilidades y encajar en la sociedad.

Esta segunda etapa irónicamente te enseñará a separarte, estás listo para empezar a conocerte mejor, descubrir quién eres realmente y a dónde quieres llegar.

Ya no serás guiado por alguien y toda la responsabilidad caerá sobre ti, tomas tus propias decisiones y empiezas a diferenciarte de los demás.

Tu adolescencia está acabando y con eso empiezas a dar paso a la edad adulta temprana, esta podría ser la etapa más larga en el ciclo de la vida.

Haz hecho todos los pasos para formarte como persona, educación, sociabilidad y ¿por qué no? Diversión.

Llegó el momento de auto superarse y empiezas a enfocarte en dar el siguiente paso, trabajar. Es tu oportunidad de ser alguien la vida y dejar tu marca por el mundo, tu legado.

Tu deseo de la aventura, investigar y explorar va en aumento, empiezas a tomar decisiones más arriesgadas, tus posibilidades son infinitas, quieres salir a comerte el mundo, los errores serán infinitos.

En esta etapa es cuando estarán a la orden del día, pero no habrá ninguno que no te enseñe una valiosa lección, entras en la etapa de la prueba y error.

Quizá tu hambre de crecimiento personal te lleve por muchos lugares, podrías vivir en diferentes partes del mundo y empezarás a desarrollar necesidades distintas a la primera etapa, como podrían ser las relaciones amorosas.

Esta etapa se vuelve extremadamente excitante y placentera, por eso es que muchas personas no quieren abandonar esta fase y aquí es cuando se entra a la famosa “zona de confort”.

Piensas que lo tienes todo ganado, sin embargo, lo único que haces es frenar tu desarrollo personal, prefieres continuar con la vida que tienes y en algún momento te darás cuenta que hay un límite y esto te frustrará tratando de recuperar el tiempo perdido.

Esperemos no sea demasiado tarde cuando abras los ojos.

Al paso del tiempo te das cuenta que tienes muchos limites y que son reales pero que es algo bueno, simple, te enseñan lo que eres como persona, tus habilidades, que haces bien, que haces mal, no eres cadenita de plata, no eres perfecto y eso deberás tenerlo en cuenta.

Esta segunda etapa terminará cuando te des cuenta de que tenemos que tener cuidado con nuestras acciones y saber elegir adecuadamente lo que hacemos. Esto te dirá que estás listo para pasar a la siguiente etapa.

Etapa 3: dedicas tiempo a tu compromiso

Lo has conseguido, te has desarrollado y has permitido desarrollarte personalmente, aceptas tus límites y sabes que eso es algo que trae beneficios a largo plazo, tienes en cuenta tus prioridades y comienzas a darles más importancia.

Te organizas mejor, empiezas a ser más selectivo, te evalúas día a día, te das cuenta de lo que te beneficia en la vida y lo que no te aporta nada.

Vas desechando lo malo, la etapa dos quedó atrás, algunas personas ya no estarán en tu vida, dejarás de hacer cosas no saludables y tu vida habrá cambiado mucho.

Las cosas sin importancia ya no estarán en tu vida, te tomas con más seriedad lo que te ha dado la vida, quizá tu profesión o tu carrera profesional comienza a ser relevante en tu vida.

Si tienes familia, tus energías estarán enfocadas a su bienestar, las responsabilidades empiezan a ser más y más grandes e importantes.

ya ves por otras personas, y otras personas dependerán de ti, en esta fase, empiezas a construir tu legado.

Tú legado es importante, quizá lo más en la vida, será la huella que dejes en las personas y cómo te recordarán a través de los años.

Comienzas a cimentar las bases de este legado, tus prioridades y responsabilidades van incluidas.

Algunas personas no son conformistas y estarán aprendiendo para desarrollarse constantemente.

Se esfuerzan en demasía, su ansiedad y convicción por ser los mejores comienza a perseguirlos, esto puede hacer que se salten la siguiente etapa de la vida.

Etapa 4: tu legado, tu huella

Llegamos a la cuarta y última etapa de nuestra vida, has pasado por mucho, aprendizaje constante, experiencias únicas, desarrollo personal, decepciones, frustraciones.

Y quizá hayas pasado todo este tiempo fomentando e invirtiendo en tu desarrollo humano.

Convencionalmente, y lo que sería lo más normal del mundo es que en la etapas anteriores hayas construido una familia, te hayas casado, tengas hijos, un buen trabajo, podrías tener una vida fantástica sin ninguna preocupación y con una estabilidad envidiable.

Pero, también podría haberte ido muy mal y tener una vida frustrante e incómoda. Eso dependerá de ti. Sea como fuese, esta etapa es la culminación de tu vida.

Desafortunadamente en esta etapa de la vida ya no podrás darte el lujo de descubrir y aventurarse por la vida.

Has aprendido y vivido lo que tu hayas querido de acuerdo con cómo lo hayas encaminado en las etapas anteriores.

Es momento de reforzar tu legado y garantizar de que lo que dejes al momento de morir, podrá transmitir tu esencia de lo que fuiste en vida a otros, hijos, nietos, amigos, etc.

Enseñarás a superar las etapas de la vida de la mejor manera posible a otros a través de tus experiencias y vivencias.  

En esta última etapa tratarás de encontrarle un sentido a tu vida y por fin contestarte a la gran pregunta ¿a qué vine al mundo?

Y te darás cuenta de que lo que hayas dejado como tu legado continuará viviendo en este mundo, aunque sea una mínima parte, incluso cuando nos hayamos marchado.

Y tú ¿Cómo quieres vivir tu vida?

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