Claves para triunfar en una entrevista de trabajo

Las entrevistas de trabajo son el paso más importante en nuestra etapa laboral, es la oportunidad que tenemos de demostrarle a la persona que piensa en contratarnos que somos la mejor opción para el puesto solicitante.

Durante una entrevista laboral se pondrán a prueba nuestros conocimientos, habilidades y capacidades, tendremos un tiempo limitado para convencer al entrevistador de que nos contrate y por eso es importante aprovecharlo al máximo.

Si te interesa conocer los mejores consejos para pasar una entrevista de trabajo con éxito sigue leyendo.

Cómo enfrentar una entrevista de trabajo de manera exitosa

Las primeras impresiones son importantes y debemos demostrar desde el principio algunos conceptos básicos que te contaremos en este artículo. Aprenderás lo que debes y no debes hacer durante la entrevista de trabajo, los errores comunes que solemos cometer que nos irán restando puntos y las claves para que nuestro proceso de selección laboral sea una grata experiencia.

Cuando vamos a afrontar una entrevista laboral lo primero que pensamos es ¿cómo no cagarl**? es un pensamiento normal y automático. Queremos llevar las cosas a buen puerto, pero no sabemos cómo hacerlo. 

Conocer los errores más comunes que se cometen durante las entrevistas de trabajo nos ayudará a manejar mejor la situación, prepararnos mejor antes de la cita y a crear las estrategias correctas para convencer a los solicitantes de nuestra capacidad para el puesto. 

Estos errores se van aprendiendo y puliendo con la experiencia en las diferentes entrevistas de trabajo que afrontarás a lo largo de tu vida, pero en HE queremos hacerte el proceso más fácil, no tienes que pasar por 20 entrevistas para conocer los errores que se suelen cometer en la entrevistas laborales. 

Errores más comunes en una entrevista de trabajo

Llegar tarde. Todos caemos en este error, muchas veces lo hacemos inconscientemente. No respetar el tiempo de los demás es una de las faltas de educación más grave que podemos cometer durante una entrevista de trabajo.

No prepararse adecuadamente. Si hay algo que los entrevistadores odian es un candidato sin preparación, durante el proceso de selección lo más común es que quieran conocer nuestro punto de vista sobre la empresa a la que aspiramos llegar.

Si no estamos preparados para ello solamente demostraremos una falta de interés total hacia el puesto y los solicitantes no nos verán capaces de ser aptos para pertenecer a la empresa. 

Hablar poco. Los entrevistadores están buscando personas activas y altamente capacitadas en la toma de decisiones. Si en el proceso de selección solamente nos dedicamos a responder a las preguntas entonces no podremos mostrar esa imagen que queremos sacar a relucir, sino todo lo contrario, nos hará parecer personas apáticas.

Tampoco se trata de acaparar la entrevista, pero oye, un poco de charla amena puede incluso generar más confianza con el entrevistador y llevar la entrevista a ser un proceso más agradable. 

Dejar encendido el teléfono móvil. Los móviles son tu peor enemigo a la hora de enfrentar una entrevista de trabajo. Es muy molesto estar escuchando un pitido o una vibración durante una entrevista y los solicitantes lo tomarán como una falta de respeto hacia su persona.

Los teléfonos deben estar apagados o en silencio para no entorpecer el proceso.

No conocer tu curriculum. Esto podría sonar obvio, pero a veces nos pasa que nos bloqueamos y hay cosas que no recordamos que están en nuestro curriculum, los empleadores suelen preguntarnos acerca de nuestra experiencia laboral y nuestras habilidades, si nos somos capaces de responder por no saber que hay en nuestro CV estaremos dando una impresión de inseguridad. 

Incluso algunos solicitantes hacen esto para descartar engaños en los curriculums. 

Mentir. He conocido muchas personas que han mentido en su curriculum poniendo trabajos que nunca en su vida han realizado y habilidades que no poseen, al final la verdad sale a la luz así que no te recomiendo que lo intentes si quiera.

Tampoco es recomendable inventar datos para hacernos más interesantes, los solicitantes buscan personas honestas, al final quieren a alguien que los represente adecuadamente. Un mentiroso nunca será buena opción.

Extender las respuestas. Cuando se nos hace una pregunta lo que busca el entrevistador es una respuesta simple, clara y concisa. El empezar a balbucear y dar respuestas más largas es una clara señal de desconocimiento en el tema y le dirá al solicitante que no conocemos la respuesta.

Hablar en círculos es una característica de las personas que no prestan atención, muchos solicitantes se percatan de ello y es un factor determinante para la decisión final.

Ser arrogante. Una entrevista de trabajo no es para presumir, nuestros logros y habilidades deben hablar por nosotros mismos. Durante el proceso de selección el entrevistador se encargará de sacar a relucir todas nuestras capacidades. Mostrarnos presuntuosos y arrogantes no es una buena estrategia, los solicitantes lo pueden tomar como una actitud negativa. 

Ser acosador. Después de la entrevista muchos candidatos cometen el error de desesperarse al no recibir una decisión rápida. Los solicitantes suelen tardar entre 2 a 4 semanas, hay muchos candidatos por el puesto solicitado y deben evaluar a todos. 

No debemos desesperarnos y empezar a hablar constantemente a la empresa, eso solo nos hará ver como unos acosadores y demostrará que no tenemos más opciones de trabajo. Debemos hacer ver a los solicitantes que somos candidatos para un puesto en otras empresas y que no solo optamos por la de ellos, al final la decisión de pertenecer a su negocio también será nuestra. 

Hacks para triunfar en una entrevista de trabajo

Ahora que ya conocemos los errores que cometemos muchas veces durante una entrevista laboral, debemos tratar de evitarlos a toda costa. Pero también es importante conocer las claves para triunfar en las entrevistas de trabajo, en un proceso de selección laboral es fundamental ser conscientes de las mejoras que podemos realizar para afrontar la entrevista de manera eficiente.

En HE hemos creado 3 hacks que elevarán nuestra eficiencia durante una entrevista de trabajo y podrán abrirnos las puertas al mundo laboral.

Preparación. Anticipar las cosas siempre será una buena estrategia a la hora de afrontar situaciones que requieran de toda nuestra atención. Un poco de preparación puede ser muy útil a la hora de encarar una entrevista de trabajo.

Mientras más preparado se llegue a la cita, más cómodo te sentirás durante el proceso de selección laboral.

Ejecución. Durante la entrevista de trabajo vamos a tener que pasar por momentos complicados y de incertidumbre si no estamos lo suficientemente preparados, es por eso por lo que debemos conocer cómo actuar ante las situaciones que viviremos durante la entrevista.

Las herramientas y conductas que empleemos pueden llegar a ser factor definitivo para una posible contratación o un rechazo laboral.

Finalización. Cerrar el trato es la clave de una entrevista de trabajo, a estas alturas ya debemos haber captado la atención del entrevistador y su evaluación estará a punto de terminar, este es el momento de cerrar con broche de oro y convencer al solicitante que merecemos el puesto de trabajo y que no se arrepentirá de contratarnos.

 Preparación

No olvides tu curriculum. Nuestra carta de presentación, indispensable para cualquier entrevista de trabajo. Ese documento le proporciona la información de nuestras experiencias y habilidades al entrevistador y le da la pauta para iniciar la entrevista.

El curriculum o CV Vitae debe contener todas las experiencias laborales que hemos realizado a lo largo de nuestra vida, así como otros datos importantes:

  • Habilidades humanas (resolución de problemas, trabajo en equipo, capacidad de liderazgo, etc)
  • Habilidades de software (Word, Excel, Photoshop, Ilustrator, etc)
  • Datos de contacto
  • Referencias
  • Descripción personal

En la actualidad muchos solicitantes piden una copia anticipada, sin embargo, para evitar contratiempos asegúrate de llevar algunas copias extra contigo.

Investiga sobre la empresa. Demostrar el conocimiento que se tiene acerca del lugar en donde solicitamos el trabajo puede darnos una ventaja sobre los otros aspirantes. A los entrevistadores les gusta que el entrevistado tenga noción acerca de los valores de su empresa, la posición en su industria, la competitividad que tienen y las ventajas de crecimiento a futuro.

Discutir estos puntos puede convencer a la empresa de ser una inversión a largo plazo

Para hacer una investigación completa podemos usar Internet, la mayoría de las empresas cuentan con su propia pagina web en la cual proporcionan toda la información del negocio. También es recomendable que revises las redes sociales para conocer la actualidad de la empresa y sus actividades recientes.

Estar informado es algo importante, demostrarás que estás bastante interesado en representar a la empresa solicitante.

Practica la entrevista en tu casa. Practicar frente a un espejo o pedirle a un amigo que te ayude puede ser una buena estrategia para poder darte una idea de lo que podrías enfrentar durante el proceso de entrevista. Revisar las preguntas que suelen hacerse en una entrevista de trabajo y practicar las posibles respuestas que puedas dar te ayudará a encarar mejor la cita.

Recuerda que hay preguntas que son más importantes que otras y es ahí cuando debemos estar preparados para cualquier eventualidad. Cada respuesta debe enfatizar nuestras habilidades más importantes y relevantes para el puesto que solicitamos. Lo ideal es dar respuestas precisas y concisas.

Estas son algunas de las preguntas más frecuentes que pueden hacernos en una entrevista de trabajo:

  • Hábleme de usted (la pregunta clave, los entrevistadores usan esa pregunta como una prueba de autoestima, en muchas ocasiones esa pregunta es la decisiva en la decisión final)
  • ¿Cómo se enteró del puesto?
  • ¿Qué podría aportarle a esta empresa?
  • ¿Qué noción tiene acerca de nuestro negocio?
  • ¿Cuáles son sus fortalezas y debilidades?
  • ¿Cómo se describe a si mismo?
  • ¿Por qué piensas que tienes lo necesario para este trabajo?
  • ¿Cuánto espera ganar en este puesto?
  • ¿Por qué deberíamos contratarlo?
  • ¿Cómo le fue en su anterior empleo? (si aplica)
  • ¿Qué te gusta de nuestra empresa?
  • ¿Cuál es tu mayor logro?
  • ¿Tienes alguna pregunta para nosotros?

También es importante tener a la mano preguntas para el entrevistador, sí, es correcto, a los entrevistadores les gusta que los solicitantes muestren interés por la empresa, no queremos parecer apáticos. Algunas podrían ser:

  • ¿Cómo es el ambiente de trabajo en la empresa?
  • ¿Qué puedo aprender trabajando para ustedes?
  • ¿Cuál sería el siguiente paso en el proceso?
  • ¿Quién sería mi jefe?
  • ¿Qué es lo que más le gusta de trabajar en la empresa?
  • ¿Podría contarme de la cultura de la empresa?

La idea es tener a la mano las preguntas que podrían realizarnos durante el proceso, pero no es recomendable aprendernos de memoria estás preguntas ya que varían de entrevista a entrevista.

Elije la vestimenta adecuada. La primera impresión cuenta y mucho, queremos dar una imagen de confianza a primera vista. Para el día de la entrevista debemos tener todo listo, camisa, pantalón, zapatos e incluso calcetines deben estar impecables, son cosas que pensamos que pasan desapercibidas, pero no es así.

Estar cómodos con nuestra imagen nos dará una gran confianza a la hora de enfrentar la entrevista. Un buen afeitado, un peinado adecuado y un toque de colonia (sin exagerar) pueden hacer que nuestra primera impresión sea la más adecuada.

Descansa adecuadamente. Lo último que queremos es estar cabeceando durante la entrevista, un sueño reparador una noche antes nos traerá grandes beneficios y nos ayudará a estar con la energía al máximo para enfrentar la cita de trabajo.

Ejecución

Sé puntual. Si agendamos una cita hay que respetarla, llegar a tiempo es estar 10 minutos antes, si llegas un minuto después de la hora establecida estarás llegando a tarde y eso los entrevistadores lo toman mucho en cuenta.

Las personas que contratan buscan a gente responsable y confiables, el llegar retrasado a la entrevista de trabajo no hablará bien de nosotros y dañará la imagen que proyectamos en la primera impresión, es decir entramos con desventaja al proceso de selección. Si nos citan a las 12:00 a las 11:50 debemos estar en la sala de espera.

Ser puntual es una muestra de educación y demuestra que valoramos el tiempo de los demás, te sorprendería saber cuántas empresas toman esto en cuenta.

Cuida tu lenguaje corporal. Fundamental, un buen apretón de manos al principio y al final de la entrevista siempre será lo ideal. Debemos cuidar nuestra postura durante todo el proceso, la otra persona nos estará analizando en todo momento y no queremos demostrar debilidad al vernos encorvados y con los hombros caídos.

Durante el proceso de entrevista mantener un contacto visual con el entrevistador podría generar una confianza entre ambas partes, además de que denotaremos una gran seguridad de nosotros mismos.

Conoce a tu entrevistador. Establecer una conexión con la persona que nos entrevista es una gran estrategia. Investigar el nombre del entrevistador es una buena idea, le mostrará al solicitante que nos hemos tomado la molestia de investigarlo y conocerlo mejor podrá romper la incomodidad de los primeros minutos.

Los solicitantes buscan para sus empresas personas que puedan adaptarse a la cultura de la empresa y que sean empáticas. Establecer una buena relación con la persona que nos hace el proceso de selección podría aumentar nuestras posibilidades de ser contratados para el puesto.

Escucha atentamente. La contraparte quiere conocernos a fondo y es su deber sacar toda la información que pueda de nosotros, es importante que estemos atentos a las preguntas que nos hacen para poder responder adecuadamente al entrevistador.

Algunos somos un poco dispersos y nos distraemos con el más mínimo ruido, eso en una entrevista de trabajo puede ser mortal. Nuestra atención debe estar enfocada al máximo a las preguntas que nos hacen en todo momento.  

Muchos reclutadores usan la técnica de preguntar cosas que momentos antes nos dijeron durante la entrevista, esto lo aplican como una forma de saber si realmente estamos prestando atención.

Asume la responsabilidad. No es necesario esforzarnos por tratar de ser tan cortés durante la entrevista. Muchos de los candidatos se convierten en personas pasivas durante el proceso de selección, cortesía no es lo mismo que pasividad.

Cuando encaremos la entrevista de trabajo debemos hacerlo como una conversación entre dos personas que quieren conocerse, no es más que eso.

No cometamos el error de sentarnos y esperar a que nos bombardeen con preguntas acerca de nuestros logro y habilidades. Nuestro objetivo es hacer que el nos conozca por completo y tendremos que asumir esa responsabilidad y hacer lo posible por conducirlo a ello.

Convence al entrevistador. Los argumentos solidos serán nuestra mejor arma a la hora de una entrevista de trabajo, debemos estar preparados para demostrar que somos los mejores candidatos al puesto.

Hay que dejar en claro que de ser contratados podremos aportar a la empresa un mayor crecimiento, la confianza de saber que somos los mejores en lo que hacemos será una de nuestras cartas fuertes para convencer al solicitante de que podremos mejorar el rendimiento de la empresa.

Recuerda que si el entrevistador no nos ve preparados y con argumentos sólidos que demuestren el interés que tenemos de pertenecer a la empresa, será muy difícil que nos den el puesto de trabajo y no recibiremos una oferta formal sin importar lo bueno que seamos.

Finalización

Despídete de la mejor forma. Al final de la entrevista habrá que hacerle saber a nuestro entrevistador que hemos disfrutado el rato y que ha sido un tiempo de calidad, ambos hemos salido beneficiados de la cita.

Demostrar un convencimiento de que realmente queremos el trabajo y que estamos ansiosos por pertenecer a la empresa podrá diferenciarnos de los otros candidatos y beneficiarnos a la hora de la decisión final.

Termina con un gracias y que tenga buen día, recuerda, la educación ante todo.

Haz un seguimiento posterior. Los agradecimientos previos a la entrevista son otro plus del cuál podemos sacar un beneficio, muchos solicitantes toman en cuenta el interés que demuestran los candidatos aun después de ser entrevistados, eso realmente los puede llegar a convencer de contratar o no a una persona.

Demuestra tu interés con notas de agradecimiento a los entrevistadores durante las primeras 24 horas después de la entrevista de trabajo.

Podrás o no obtener el trabajo, pero hay que mentalizarnos en que cuando una puerta se cierra otra se abre. Las entrevistas de trabajo son parte de nuestro proceso de aprendizaje en el mundo laboral y estar preparados para saber enfrentarlas es importante para seguir creciendo como personas exitosas.

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